Historia Tissot

Publicado el: septiembre 25, 2021Tiempo de lectura: 2,8

Comprar un reloj de lujo Tissot siempre es un placer. Su maquinaria, su diseño, su tecnología… Cualquier coleccionista que se precie debe tener uno en su repertorio. Hoy os contamos la historia de esta gran marca suiza de relojes.

Charles Felicien Tissot nunca imaginaría el papel tan importante que ha jugado en el mundo de la relojería de lujo, cuando en 1853 fundara Tissot en Le Locle (Suiza). Es una de las pocas marcas que siempre está presente en la mentalidad de cualquier coleccionista de relojes porque, a diferencia de las otras grandes manufacturas, sus modelos no son solo para una clase de público, sino que gracias a su calidad, diseño y tecnología
cualquiera los desea.

Tissot fue la primera marca en producir un reloj de bolsillo en serie durante su primer año de fundación. Tras muchos años encontrando su hueco en el mercado de la alta relojería suiza, una vez comenzada la 1º Guerra Mundial, la compañía Omega se fusionaría con Tissot por las dificultades económicas ocasionadas a raíz de esta y crearían el conocido grupo relojero SSIH.

En 1944 presentaría su primer reloj automático y en 1955 el grupo SIHH seguiría creciendo llegando a absorber a más de 50 compañías relojeras. Al igual que las demás, Tissot ha sabido compaginar su versatilidad para adaptarse a los cambios y demandas de innovación, de hecho, es la única marca en fabricar relojes de plástico, madera e incluso de piedra.

Su consolidación internacional seguiría aumentando con el paso del tiempo hasta que creara el modelo PRS orientado al mundo de la automoción, al cual sigue vinculado a día de hoy. Al igual que Tag Heuer han basado en ello gran parte de su estrategia. Por ejemplo, Tissot es el cronometrador oficial de Moto GP y de Nascar.

En los años 70, la asociación relojera SIHH ya sería el primer productor suizo de relojes y el tercero a nivel mundial. Por aquel entonces los grupos relojeros japoneses generaban una gran competencia, especialmente en la producción de modelos con materiales más baratos de cuarzo o digitales LCD, lo que supuso un grave daño a todas las relojeras suizas.

Un hecho que no podemos pasar por alto es que en el año 1983 el grupo ASUAG, otro grupo relojero suizo en el que se encontraban marcas como Longines o Certina, se fusionaría con SIHH y daría lugar años más tarde a la creación del Grupo Swatch en 1998.

En la actualidad los ingenieros de la compañía han apostado por la tecnología T-Touch, incorporando de esta manera en sus relojes un cristal táctil e incluso tecnología a internet. Pero la pregunta es, ¿deberán los relojes suizos adaptarse a la competencia de los Apple Watch? O, ¿deberán guardar su apariencia y tradición demostrada en dos siglos de historia?

De Tissot podríamos destacar algunos grandes modelos como son el Navigator, primer reloj en mostrar 24 zonas horarias sin manipulación, o el Astrolon, siendo el primer reloj mecánico de plástico, además del Twotimer, el primer reloj del mundo con hora digital.